Una potabilizadora a bordo proporciona un ahorro en:

 

  • Tiempo: no hay que buscar puertos cercanos para abastecerse ni comprar agua, ni siquiera para beber.
  • Peso y espacio: no es necesario almacenar el agua y la reducción del peso y calado del barco permite más espacio para el almacenamiento o los tanques de combustible en el caso de viajes largos.
  • Dinero: no es necesario atracar en puerto en temporada alta, no hay que comprar y almacenar agua por lo que se reduce el lastre y se ahorra en combustible. Además hay potabilizadoras con consumos eléctricos muy reducidos (a partir de 4 Watt/ litro).

 

Además proporciona:

 

  • Una mayor autonomía: al no depender del agua almacenada no habrá necesidad de cambiar los planes para ir a puerto y cargar agua.
  • Una mayor comodidad: el consumo de agua al final irá más allá de las cantidades de confort mínimo.
  • Una repercusión en la seguridad y la salud al poder consumir agua libre de bacterias y virus. Para destinos donde es más fácil contraer enfermedades a través del agua puede utilizarse además un esterilizador de UV.
  • Posibilidad de lavar el barco con agua desmineralizada sin dejar manchas.

En general las potabilizadoras se utilizan de entre 4 a 6 horas al día. En ese tiempo, el agua utilizada a bordo proviene del sistema de ósmosis. Puede determinar las necesidades de agua dulce según la cantidad diaria requerida para: bebida, hielo, lavado de platos y ropa, duchas y aseo, limpieza del barco (sin dejar marcas) y uso del WC.

Si divide el total de agua necesaria en un día por la cantidad de horas que quiere que trabaje su potabilizadora al día obtendrá los litros por hora que necesita que produzca su potabilizadora. Así, por ejemplo, si el total de agua que necesita al día son 775 litros y lo divide por 5 horas de trabajo de la potabilizadora entonces necesitará una potabilizadora que produzca unos 155 litros de agua por hora. Los sistemas marinos tienen un rango de producción de 24 a 1280 litros por hora.

  • Las necesidades de agua: es mejor comprar una potabilizadora que aporte más litros y funcione menos horas al día (lo ideal son entre 4-6 horas) que una pequeña que tengamos siempre en funcionamiento.
  • Si queremos una potabilizadora analógica o electrónica: si nos decidimos por un sistema analógico debemos saber que es un sistema más económico por no llevar electrónica, se deberá realizar el lavado automático con válvula manual y se deberá discriminar si el agua que produce el sistema es salada o dulce. Se deberá hacer un test manual para comprobar la salinidad y derivar el agua a tanque de agua dulce o derivar el agua de rechazo al mar. Usted deberá realizar la limpieza con agua dulce y la derivación de agua fresca no salina al tanque de agua dulce o derivar a mar con un par de válvulas manuales.
  • Si queremos una potabilizadora compacta o modular: el espacio y la distribución de otros elementos en la sala de máquinas o compartimentos determinará nuestra elección. Si no disponemos de demasiado espacio, siempre es mejor elegir una modular, sobre todo en veleros, ya que el espacio es más reducido. Con la modular podremos disponer filtros, membranas y motores en espacios que queden libres de la sala de máquinas. Si disponemos de espacio suficiente siempre es más sencilla la instalación de una potabilizadora compacta. Una potabilizadora modular produce la misma cantidad de agua que una compacta y el precio de ambos modelos es el mismo.
  • El suministro energético que tenemos a bordo (AC o DC).
  • El consumo energético: una potabilitzadora Spectra con bomba de recuperación Clark consume desde 4 watios/litro. De media, con cuatro placas fotovoltaicas puede alimentar su potabilitzadora (220 watios).
  • Es recomendable que los contenedores de las membranas sean de fibra para evitar la oxidación y posibles daños en las membranas (aunque los contenedores sean metálicos con tratamiento, la sal de agua de mar es altamente corrosiva). Los contenedores deben aguantar una presión de hasta 100 bares.
  • La bomba de alimentación se debe instalar por debajo de la línea de flotación para evitar que trabaje en vacío. En caso en que esto no sea posible (por motivos de espacio, por ejemplo) ésta bomba deberá ser autoaspirante. Es importante que el interior de la bomba sea de materiales anticorrosivos con el agua de mar. Se suelen utilizar piezas internas de latón acero inoxidable o elastómero para aguantar la corrosión del agua de mar.
  • Es más que recomendable que la bomba de alta presión sea de máxima calidad como las bombas Cat o General Pump .

Por cuestiones de consumo energético se suele aprovechar para poner en funcionamiento la potabilizadora cuando el motor está encendido.

Las potabilizadoras se utilizan entre 4 a 6 horas al día, con ello evitamos que la máquina esté sometida a un desgaste excesivo de elementos por exceso de temperatura. Si tenemos en cuenta que las potabilizadoras se suelen instalar en la sala de máquinas, con poca ventilación, en espacios reducidos y que suelen trabajar en los meses más cálidos, la bomba de alta presión, que es el corazón del sistema, se sobrecalienta pasadas 5 o 6 horas de trabajo continuo. Es aconsejable que la potabilizadora trabaje de 2 a 3 horas de forma continua dos veces al día.

Sólo hay que esperar un momento después de haberla encendido, la producción es casi inmediata.

Puede durar tanto como su embarcación, hasta unos veinte años, siempre y cuando se realice el mantenimiento oportuno.